jueves, 10 de diciembre de 2009

Piénsalo bien...

viernes, 4 de diciembre de 2009

"Somos una cultura machista sobre las bases de un sistema patriarcal"





Entrevista a Roberta Alencar, investigadora sobre la violencia de género.

¿Cuál es su formación?

Soy licenciada en Psicología. También realicé un Máster en Psicología obteniendo el título luego de defender la tesis titulada “Las relaciones de género y el proceso de aculturación de estudiantes extranjeros/as latinoamericanos/as”.

¿Cuál es su trabajo en la UAB?

Curso el Doctorado en Psicología Social a través del cual puedo realizar mi investigación y tesis doctoral. Soy becaria del Programa de Becas de Alto-Nivel de la Unión Europea para América Latina (Programa Alban) e integrante del grupo de investigación VIPAT (Violencia en la Pareja y Trabajo) coordinado por mi tutora la profesora Leonor Cantera.

Actualmente está trabajando en un proyecto de investigación sobre la violencia de género, ¿en qué consiste?

Trata de la violencia de género en la pareja contra la mujer inmigrante latinoamericana en Barcelona, España. Parte de la literatura que sostiene que condiciones del proceso migratorio (idioma, empleo, racismo, estatus ilegal, etc.) pueden aumentar la vulnerabilidad del abuso. Sin embargo, se reconoce que ellas tienen recursos personales y externos que utilizan para lograr salir de la violencia. Siguiendo este planteamiento, me interesa conocer la manera en que la mujer inmigrante sale de la relación abusiva. La relevancia de esta investigación se apoya en el creciente número de inmigrantes en España y en las estadísticas de violencia de género en la pareja contra la mujer inmigrante. Por ejemplo: La Red Estatal de Organizaciones contra la violencia de género revela que en 2008, fueron 75 las muertes ocasionadas por violencia de género propiciada por la pareja o ex pareja. De estas, 29 fueron mujeres inmigrantes asesinadas por sus compañeros varones, siendo el 38,6% de los casos. En 2008, la procedencia predominante en las cifras de las mujeres muertas por violencia de género a manos de su pareja o ex pareja ha sido Latinoamérica, representada con 19 de los 29 casos.

¿Desde cuándo está inmersa en esta investigación?

Desde octubre de 2007 cuando me fue concedida la beca para venir a España cursar el doctorado.

¿Qué le llevó a investigar sobre la violencia de género?

Mi interés de investigación en la temática de la violencia de género en la pareja surgió durante el Máster en Psicología Social en la Pontifícia Universidad Católica de Rio Grande de Sul, Porto Alegre, Brasil, a través de dos experiencias a nivel académico que coincidían en el tiempo en el año de 2006. Por un lado, mi participación en un grupo de investigación de Relaciones de Género, donde se debatía sobre los puntos de la ley Maria da Penha que modificaba el Código Penal Brasileño, al posibilitar que los agresores de mujeres en el ámbito doméstico fuesen de manera inmediata a prisión o pudiesen ingresar en prisión preventiva. Dicha ley es equivalente a la Ley Orgánica (1/2004) de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en España. En segundo lugar, me encontraba realizando la investigación del máster sobre inmigración. A lo largo de esta experiencia, pude ver la relación estrecha entre la inmigración y la violencia como problemática dentro de las relaciones de género. La unión de estas dos experiencias me condujo al desarrollo de un proyecto para ser desarrollado a nivel doctoral que contemplase el problema de violencia de género en la pareja e inmigración en España.

¿Qué conclusiones generales ha sacado hasta la fecha sobre la violencia de género?

Que es un fenómeno complejo que exige una mirada interdisciplinaria para combatirlo. Las leyes ayudan mucho a concientizar sobre la violencia de género como algo no natural, sino como delito y una conducta socialmente aprendida que es reforzada ideologicamente. El cambio que el espíritu de la ley desea conseguir debe ir acompañado con un cambio de transformación histórica y social; por ejemplo al problematizar la socialización de niños y niñas a través de roles sexistas. Según las Organización Mundial de la Salud (OMS), ningún factor de modo exclusivo aclararía la conducta agresiva. Así que una explicación de la violencia basada sólo en la socialización no es suficiente. Es decir, Dutton y Golant son teóricos canadienses que han investigado los hombres agresores y dicen que muchos hombres han sido socializados en la misma cultura y no recurren a la violencia, por lo que la socialización tiene que combinarse con otros factores personales, psicológicos. Otra conclusión que extraigo de mi experiencia investigando a través de la participación en el grupo VIPAT es que el concepto de violencia de género en la pareja no contempla otras direcciones posibles de violencias (relaciones mujer-hombre; mujer-mujer; hombre-hombre) que pueden ser direcciones presentes en la violencia en la pareja. Las publicaciones de Leonor, mi tutora, han demostrado que pensar sobre la violencia en relaciones de pareja en términos exclusivo de género dificulta visibilizar la violencia que ocurre en parejas homosexuales, por ejemplo.

¿Cuál es el origen de la violencia de género?

Como he dicho anteriormente, ningún factor de modo exclusivo aclararía la conducta agresiva. Siguiendo lo planteamiento de la OMS, creo que resulta útil entender el origen de la violencia a través de la interrelación del nivel individual (historia personal, historia familiar, factores biológicos y psicológicos), relacional (relación vinculante), comunitario y social (factores culturales que promueven la desigualdad de género) propuesto por el Modelo Ecológico.

¿Qué soluciones sociales considera que serían más efectivas para el problema?

El cambio de creencias de las personas a través de educación basada en igualdad y empoderamiento de las mujeres. Se debe promover la educación basada en el respeto para erradicar la pedagogía de la violencia que la dicta como medio de resolver los conflictos.

Usted es brasileña, ¿qué diferencias encuentra entre su país y España en lo que a la violencia de género respecta? ¿hay puntos en común?

El punto en común es que somos una cultura machista sobre las bases de un sistema patriarcal. La diferencia es que en Brasil, aunque la violencia sea un fenómeno reconocido y presente en la vida de muchas mujeres, no hay estadísticas oficiales y sistemáticas que señalen la magnitud del fenómeno como se hace aquí en España. El II Plan Nacional Brasileño de Políticas para Mujeres referencia una investigación conducida por Fundação Perseu Abramo que indica que 20% de las mujeres brasileñas ya han sufrido algún tipo de violencia en el ámbito familiar. La aprobación de la ley María da Penha en 2006 ha estimulado más iniciativas para intervenir en situaciones de violencia de género.

¿Considera que las instituciones públicas españolas apoyan lo suficiente la lucha contra la violencia de género? ¿Le parece que son eficaces las propuestas públicas para luchar contra este problema?

En comparación a Brasil, me parece que España invierte muchos esfuerzos para luchar contra la violencia de género, y que estas medidas deben ser constantemente revaluadas pare medir la eficacia.

Entrevista realizada por CeliaDEX.